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Setamania

Tuber aestivum encontrada por primera vez en la Sierra de Huelva

Tuber aestivum descubierta en la Sierra de Huelva.

La Tuber aestivum. El Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche es una tierra de setas.

Nuestra Sierra es un paraíso para la micología, siendo un referente a nivel europeo en lo que se refiere al Cuarto Reino.

Pero aún es posible elevar la categoría de este territorio en la calidad de su producción.

A veces, ocurren hitos que pueden ampliar el prestigio de la zona, como ha ocurrido en la localidad de Galaroza.

Eloy Peñas, su descubridor.

Allí, el propietario de la finca ‘Fuente de Las Chinas’, Eloy García Peña, ha descubierto una ‘Tuber aestivum’, o trufa de verano, una de las variedades más apreciadas de esta especie.

García pertenece a la Asociación Cultural Lieva y ha participado en actividades micológicas, por lo que tiene conocimientos que le llevaron a extrañarse del ejemplar recolectado.

Tras diversas averiguaciones, parece que se trata del primer dato de su existencia en la comarca, ya que, según los expertos consultados, no se tenía constancia de que se hubieran localizado ejemplares hasta la fecha.

Al menos, insisten, no se han publicado datos sobre su presencia y recolección con anterioridad a este momento.

La variedad Tuber aestivium tiene un precio menor en el mercado, «por ahora», no como su hermana la Tuber melanosporum que está,en comparativa, infra-valorada.

Es un importante hallazgo para la Sierra de Huelva y queda saber como las esporas de Tuber aestivum llegaron y fructificaron en el «Paraíso de las Setas de Europa»

 

Tuber aestivum
Tuber aestivum
Ejemplares encontrados de Tuber aestivum. Fuente Diario de Huelva

De esta forma opina el Villablanquero Tomas Hermoso de Jesús, creador y director de Setamanía , y uno de los mayores especialistas a nivel nacional en la divulgación de las setas, perfecto conocedor de las especificidades de la micología en la provincia de Huelva.

Pruebas cruciales:

Según sus afirmaciones, “dadas las condiciones del tipo de terreno, climatología y PH que comprende la mayoría del suelo de nuestra sierra, hasta ahora no se tenía constancia de haber sido localizado ningún ejemplar de trufa del género Tuber aestivum”.

A Hermoso le ha sorprendido este hallazgo, aunque relata, “dadas las características que requiere para su crecimiento, no se puede descartar su aparición.

Relata, debido a que podríamos decir que esta trufa es una ‘todo-terreno’,  la cual se adapta a terrenos muy distintos a los que exige y requiere su hermana la ‘Tuber melanosporum’, la trufa de invierno”.

En el mismo sentido se han expresado expertos de la comarca consultados por el autor del hallazgo.

No aparece en las guías más consultadas sobre micología serrana y la propia Sociedad Amanita de Aracena habría indicado que “no conoce hallazgos previos de esta especie en la comarca”, según García.

Tuber aestivum
Tuber aestivum
Ejemplares de Tuber aestivum . Fuente Diario de Huelva
En pleno corazón de la Sierra Onubense.

La trufa se ha encontrado concretamente en la pedanía de Las Chinas, donde Eloy García tiene su vivienda.

El recolector, amante de la naturaleza y de la gastronomía, indica que “había brotado casi como un gurumelo, teniendo la tierra movida hacia arriba”.

En un principio pensó que se trataba de la cueva de un topo o de un tejón que mora por los alrededores.

Estaba ubicada sobre una ladera descubierta de fuerte pendiente, un cimbarón, en palabra propia de la Sierra, bajo el pie de un fenomenal quejigo.

Han sido cinco las piezas halladas, que García ya ha laminado y puesto en aceite para degustarlas, ya que se trata de una variedad muy apreciada en la gastronomía mundial, llegándose a pagar precios elevados por unos cuantos gramos.

Conclusiones:

Tomas Hermoso indica algunas de las características propias de esta trufa, la ‘Tuber aestivum’, e indica que es menos conocida que su hermana la  ‘Tuber melanosporum’, pero que es cada vez más consumida y recolectada a nivel nacional.

A pesar de ser similares a otras especies hipogeas, que crecen y se desarrollan bajo el suelo, como pueden ser otras especímenes de trufa, esta variedad permite su crecimiento superficial, distinguiéndose por las grietas que deja ver en los montículos formados en su desarrollo, tal como ha sucedido en el hallazgo de Galaroza.

Además, la ‘Tuber aestivum’ es una especie imprevisible la cual admite suelos arcillosos e incluso compactos, algo que ha permitido que se haya desarrollado en el lugar donde ha aparecido.

Trufa de verano en la sierra:

Las trufas de verano halladas en la Sierra se pueden  diferenciar por varias particularidades de las demás. En primer lugar, por su época de aparición, que es justo después de la temporada de su hermana, la conocida trufa negra de invierno.

Su aparición será durante los meses de marzo y abril, prolongándose la misma hasta bien entrado el otoño, donde esta dejarán de verse y dará paso a otras especies de trufa como la ‘Tuber brumale’ o la ‘Tuber melanosporum’.

El clima donde crece es puramente mediterráneo, y que sea acompañado con tormentas estivales, aunque puede desarrollarse en zonas más secas y con menor cantidad de lluvias, al contrario que la trufa de invierno.

También se diferencia por su marcada forma verrugosa, por su peridio o capa exterior, que se encuentra adherida a su gleba y es de un color mezclado entre el negro y el marrón.

Está formado por verrugas de forma piramidal las cuales son bastantes prominentes. Estas generalmente presentan una depresión en su extremo.

Su gleba o carne interna tiene una tonalidad más bien blanquecina cuando se está desarrollando, que en su desarrollo torna a color ocre o marrón claro, oscureciendo dicho tono según va madurando.

Las finas venas de la gleba son de color blanco, apretadas, muy numerosas y de grueso fino.

Según Hermoso, la carne de esta trufa posee una consistencia carnosa y firme.

Confirma que es de olor muy agradable y se podría comparar al de la malta tostada. En cuanto a su sabor dice que recuerda al de los frutos secos como las avellanas o las nueces.

La trufa de verano suele medir entre 1,5 y 10 centímetros de diámetro y es cada vez más apreciada.

Dadas sus características se puede encontrar habitualmente en latitudes donde no es común la de invierno.

Como todas las trufas, se trata de una especie micorrícica y se encuentra asociada a diferentes tipos de árboles, como quejigos, coscojas, encinas e incluso avellanos.

Se tiene constancia que también micorriza con robles, hayas, tilos, pinos e incluso chopos.

Características de la trufa de verano, Tuber aestivum

Por Tomas Hermoso de Jesús.

La trufa de verano, a pesar de ser menos conocida que su hermana la Tuber melanosporum, es cada vez más consumida y recolectada.

A pesar de ser similar a otras especies hipogeas (que crecen y se desarrollan bajo el suelo), como pueden ser otras especies de trufa (melanosporum, brumale, uncinatum, indicum…) podemos diferenciar a estas fácilmente de la Tuber aestivum.

Todas las trufas poseen diferencias entre ellas, y el caso de la trufa estival no iba a ser menos.

¿Cuáles son las características de Tuber aestivum?

La principal y más peculiar característica de esta trufa es su época de aparición, que lo hace justo después de la temporada que lo hizo su hermana la conocida trufa negra de invierno.

Pero no solo es esta su diferencia con las demás.

Vamos a nombrar sus principales características para poder ver sus principales diferencias:

Ascoma o ascocarpo: es redondeado, su crecimiento y desarrollo es hipogeo (enterrado) y muy marcadamente su forma verrugosa.

Podemos encontrarlas de varios tamaños, comprendidos entre 1,5 y 10 cm de diámetro.

Por supuesto estas medidas son meramente orientativas ya que se han encontrado ejemplares de mucho mayor tamaño.

Peridio o capa exterior: Se encuentras adherido a su gleba y es de un color mezclado entre el negro y el marrón.

Está formado por verrugas de forma piramidal y son bastantes prominentes.

Generalmente presentan una depresión en su extremo. Estas características verrugas son bastante más pronunciadas que las de su hermana Tuber melanosporum.

Gleba o carne interna: Es muy característica. Cuando se está desarrollando tiene una tonalidad más bien blanquecina que según su desarrollo vira a un color ocre o marrón claro.

Según va madurando su tonalidad oscurece. Las finas venas de la gleba son de color blanco, apretadas, muy numerosas y de grueso fino.

La carne de esta trufa posee una consistencia carnosa y firme. Es de olor muy agradable y lo podíamos comparar al de la malta tostada.

De sabor nos recuerda a los frutos secos como las avellanas o nueces.

Esta especie de trufa es cada vez más apreciada. Detrás de la trufa negra de invierno se ha convertido en la trufa más buscada y consumida.

No es de esperar que a menudo se ofrezca como trufa negra debido a su coste es menor.

Tuber
Tuber
Archivo original: https://elenasoriaa.wordpress.com/2014/12/11/es-tiempo-de-trufas/

¿Dónde y cuándo crece la trufa de verano?

  • Esta especie no es tan delicada como la trufa negra de invierno. La Tuber aestivum tolera más hábitats y condiciones ambientales (pluviometría, tipo de suelo, PH de suelos).
  • Es por ello que la podemos encontrar en lugares y hábitats donde la Tuber melanosporum no puede desarrollarse.

Hábitat de la Tuber aestivum

  • Como todas las trufas se trata de una especie micorrícica, es por ello que la encontraremos asociada a diferentes tipos de árboles.
  • Esta Micorriza con quejigos, coscojas, encinas e incluso avellanos.
  • Se tiene constancia que también micorriza con robles, hayas, tilos, pinos e incluso chopos. Esta trufa es una auténtica «todo terreno».
  • Su clima es mediterráneo y aprecia las tormentas estivales.
  • La trufa de invierno es mucho más exigente, mientras que la trufa de verano puede desarrollarse en zonas más secas y con menos cantidad de lluvias.
  • Debido a esta magnífica tolerancia, podemos encontrar a esta «toda terreno» en muchas más zonas que las de su hermana la trufa negra de invierno.
  • A diferencia de la trufa de invierno, la Tuber aestivum admite suelos arcillosos e incluso compactos.
  • Su crecimiento y desarrollo es tan superficial que hace que muchas veces se distinga por las grietas que deja ver en los montículos formados al desarrollarse.

¿Cuando podemos encontrar la trufa de verano?

Al ver su nombre vemos que le gustan las temperaturas cálidas y es por eso que comenzaremos a verlas en los meses de marzo, abril.

Su aparición se prolongará hasta bien entrado el otoño, donde dejarán de verse y darán paso a otras especies de trufa como la Tuber brumale, o la Tuber melanosporum.

No obstante, sus meses fuertes son los comprendidos entre mayo y julio.

En algunos años más cálidos no es de extrañar encontrarla hasta en el mes de diciembre.

Tuber aestivum
Tuber aestivum
Tuber aestivum. Fotografía de La Casa de las Setas


FUENTE ORIGINAL DIARIO DE HUELVA POR ANTONIO F. TRISTANCHO

 

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