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Setamania

Senderuelas. Asoman las ninfas de los prados

Las senderuelas (Marasmius oreades), esas pequeñas y exquisitas setas…

Dada la falta de lluvias en nuestros prados últimamente, apenas se dejan ver estas pequeñas pero exquisitas setas tan buscadas entre todos los aficionados a la micología.

senderuelas
senderuelas

Las senderuelas aparecen siempre aparecen formando grandes rodales con numerosos ejemplares que forman hileras o «senderillos» en formas caprichosas dentro de los pastizales llamados «carrerillas» o «rilones».

La mayoría de las veces crecen en forma de círculo al que denominan «Coro de brujas«.

El micelio de este hongo está presente durante todo el año sin necesidad de que aparezcan sus  setas, ya que sobre él, el pasto crece con mayor pujanza en sus inmediaciones y se agosta mucho antes, resaltando ambas funciones en medio de los pastizales.

Senderuelas en corro de brujas

Nacen a finales de mayo principios de junio, tras las últimas lluvias en grandes cantidades por los prados y pastizales de todo el territorio peninsular.

Más propiciamente en pastizales de ralo muy vivaces y bien cubierto, en lugares frescos, abonados por el ganado, evitando los pastizales más pobres y secos. Son más habituales en zonas que permanecen verdes casi todo el año, así como en los majadales.

Los pastizales más favorables para su crecimiento son:

Cynosurus cristatus
Holcus mollis
Dactylis glomerata

Agrostis castellana
Lolium perenne
(los céspedes de jardín, «ray grass» )
Festuca ampla

Poa bulbosa
Poa annua

Ficha micológica:

Clase: Homobasidiomycetes
Subclase: Agaricomycetidae
Orden: Tricholomatales
Familia: Marasmiaceae

Descripción: 

Sombrero: Es pequeño y poco carnoso, de 3 a 6 cm de diámetro, al principio semiesférico, muy convexo-acampanado, después aplanado con mamelón.

Su margen es liso que con el tiempo, al aplanarse el sombrero, es lobulado.

La cutícula es seca, de color crema avellana cuando está húmeda y crema amarillenta en seco.

Láminas: Son muy separadas, de color beig blanquecinas. Están separadas, son libres, gruesas, amplias y con numerosas lamélulas.

Pie: Es esbelto, delgado, cilíndrico, fibroso, elástico,resistente a la torsión, de color beige claro.

Carne: Es delgada, de color blanquecino, con olor y sabor agradables que recuerda muy suavemente a almendras

Localización: Muy frecuente, nace en primavera y en otoño, formando los típicos «círculos de brujas». en pastizales y zonas herbosas.

Comestibilidad: Es un comestible excelente para muchos aficionados es de las mejores.

El pie es muy fibroso y conviene desecharlo, se presta muy bien al secado para utilizarla posteriormente para aderezar sopas y guisos.

Como reconocerlas y evitar especies parecidas:

La senderuela es una especie muy agraciada en muchas partes de España debido a sus apreciadas cualidades culinarias.

También en otras partes de la península pasa completamente desapercibida aunque sea una especie muy abundante dada al desconocimiento de la misma.

Aunque su aspecto sea muy fácil de reconocer, no es difícil de confundirse con otras especies como los clitócibes o colibias, especialmente si nos los llegamos a encontrar juntos.

Por las zonas y lugares donde suelen aparecer y dada su sorprendente proximidad, el clitocibe blanquecino (tóxico), se convierte en una especie con la que podríamos confundir a las senderuelas si no somos muy expertos y nos pilla despistados

Aquí podemos observar la confusión entre la senderuela a la derecha y a al clitocibe blanquecino a la izquierda fotografiadas juntas a escasos centímetros unas de otras.

Veamos las principales y evidentes diferencias entre ellas:

Primera diferencia:  Ya en el sombrero vemos interesantes diferencias.

En el de la senderuela está pronunciado y presenta una forma mamelonada (el centro tiene forma de pezón), y suele ser más oscuro que el resto del mismo.

Los bordes también podemos observar estrías muy distinguidas.

Diferente el del clitocibe, no existe el mamelón central y suele estar aplanado.

Tampoco el borde es estriado, así que hay grandes diferencias.

Segunda diferencia: Si observamos los himenios (parte de abajo de la setas donde están las láminas) de ambas setas, podemos diferenciar la forma completamente diferente de sus láminas.

Las láminas de la senderuela son de color crema, son escasas y están separadas entre sí y separadas también del pie.

Las láminas del clitocibe son blanquecinas y decurrentes (emergen del propio pie) a la vez que están muy apretadas unas entre otras. Otra clara y evidente diferencia.

Tercera diferencia:  El pie de la senderuela es muy, muy flexible, tan flexible que podemos retorcerlo varias vueltas sin llegar a romperlo y esto es una característica que se puede aplicar a muy pocas setas.

Por eso se recomienda coger el pie de la senderuela y retorcerlo varias veces con los dedos para poder comprobar esta característica y flexibilidad.

El clitocibe no tiene esta cualidad en el pie y es una de sus principales diferencias para diferenciarlas.

Otras especies con las que la podemos confundir:

Collybia Dryophila, de láminas apretadas y pie menos elástico

Collybia Kuehnerania, de pie pardo-rojizo brillante.

Laccaria Laccata, con láminas adherentes de color carne.

La especie más problemática es el Marasmius collinus (Scop.) Singer, algo tóxico, de sombrero más pequeño, con láminas más pequeñas, de color liláceo, numerosas, apretadas y con el pie hueco y muy frágil.

Además su olor recuerda al ajo y germinan siempre en manojos.

Observaciones:

Es de interés comentar, que consumida cruda en ensaladas, puede resultar ligeramente euforizante, ya que tiene un pequeño contenido de ácido cianhídrico. Por este motivo no se deben ingerir grandes cantidades de esta seta en crudo, es más, hay micólogos que desaconsejan su consumo.
Una forma de conservar muy fácilmente y en buenas condiciones es desecándola. Al parecer su calidad una vez rehidratadas disminuye sensiblemente, ya que su sabor amarga un poco, por lo que es conveniente suavizarlas, o bien desechando el primer agua de una cocción y o bien rehidratando o lavando los ejemplares varias veces.
Su nombre «oreades» viene de un baile griego de ninfas realizado en forma circular.

Ahora os dejamos con unas recetas de nuestra amiga y gran cocinera micológica Conchi Zúñiga.

Conejo guisado con Senderuelas

Ingredientes:

  • Conejo
  • Puerro
  • Cebolla
  • Pimiento rojo y verde
  • Senderuelas secas (Marasmius oreades)
  • Ajo
  • Perejil
  • Tomillo
  • Aceite de oliva
  • Vino blanco
  • Coñac
  • Pimienta
  • Cebollino
  • Sal

 

Elaboración:

Partimos el conejo en trozos grandes, lo adobamos con ajo, perejil, tomillo y sal, machacamos. Mejorará mucho si lo hacemos el día anterior.

Ponemos las senderuelas en agua para rehidratar, una vez transcurrida al menos una hora, colamos el agua y reservamos.

En una olla con abundante… (seguir leyendo…)

 

Chipirones guisados con M. oreades

Ingredientes:

  • Patatas
  • Chipirones pequeños
  • Senderuelas (Marasmius oreades)
  • Cebolla
  • Ajo
  • Azafrán
  • Laurel
  • Aceite
  • Caldo de pescado
  • Vino blanco
  • Cebollino
  • Sal

Elaboración:

Pelamos las patatas y las partimos en rodajas gruesas.

En una cazuela con un poco de aceite de oliva, glaseamos el ajo y la cebolla cortados en juliana, a continuación añadimos las patatas, dejamos cocinar unos minutos y agregamos los chipirones, cubrimos con caldo de pescado y un chorrito de vino blanco (seguir leyendo…)

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